A pocos días de las elecciones generales del 12 de abril de 2026, un análisis del Instituto Aklla, basado en datos de intención de voto de Ipsos, proyecta que solo cinco partidos políticos conformarían las cámaras de Diputados y Senadores del futuro Parlamento bicameral. El estudio plantea un escenario de alta concentración de escaños pese a la participación de más de 30 agrupaciones en los comicios.
El exministro de Justicia y socio del instituto, José Tello Alfaro, difundió los resultados a través de su cuenta en la red social X, detallando cómo se distribuirían los escaños en ambas cámaras si se replicaran las actuales tendencias de voto.
De acuerdo con el análisis, la Cámara de Diputados, compuesta por 130 escaños, estaría integrada únicamente por cinco partidos políticos, con la siguiente distribución:
Fuerza Popular: 41 escaños Renovación Popular: 33 escaños País para Todos: 25 escaños Juntos por el Perú: 19 escaños Buen Gobierno: 12 escaños Este escenario evidencia que la representación parlamentaria se concentraría en un grupo reducido de organizaciones políticas, mientras que el resto no lograría superar la valla electoral exigida por el sistema peruano.
En el caso del Senado, integrado por 60 escaños, la distribución también quedaría en manos de los mismos cinco partidos:
Fuerza Popular: 18 escaños Renovación Popular: 13 escaños Juntos por el Perú: 13 escaños País para Todos: 11 escaños Buen Gobierno: 5 escaños El informe destaca que algunas agrupaciones no lograrían acceder a esta cámara debido a la caída en su intención de voto, lo que impediría alcanzar los requisitos establecidos por la normativa electoral vigente.
El Instituto Aklla explicó que la proyección para el Senado se realiza a partir de una circunscripción nacional, aplicando el método de cifra repartidora sobre la intención de voto. Para la Cámara de Diputados, el cálculo se basa en un modelo más complejo que desagrega preferencias en cinco macrozonas del país: Lima y Callao, Norte, Centro, Sur y Oriente.
Sobre esta base, se ejecutaron mil simulaciones por zona utilizando un modelo estadístico Dirichlet-multinomial, incorporando márgenes de error para estimar la distribución más probable de escaños. Asimismo, se aplicó la valla electoral establecida por el Jurado Nacional de Elecciones, que exige un mínimo del 5% de votos válidos a nivel nacional o la obtención de un número determinado de representantes en distintas circunscripciones.
El resultado del análisis plantea un Congreso con menor fragmentación, en el que solo cinco partidos tendrían representación en ambas cámaras. Esta configuración contrasta con procesos electorales anteriores caracterizados por una mayor dispersión de fuerzas políticas en el Legislativo.
A pocos días de los comicios, estas proyecciones reflejan el impacto de la valla electoral y del sistema bicameral en la configuración del poder político, así como la relevancia de la intención de voto en la definición de la futura representación parlamentaria en el país.
La última encuesta nacional del Instituto de Estudios Peruanos (IEP) revela que 15 partidos políticos se mantienen por debajo del 5% de intención de voto, umbral necesario para conservar su inscripción y representación en el Congreso tras las elecciones del 12 de abril de 2026. Este escenario refleja una alta dispersión del voto y una marcada debilidad de varias agrupaciones en la recta final de la campaña.
Lista de partidos en riesgo de no superar la valla electoral, según la encuesta de marzo II-2026 del IEP:
Marisol Pérez Tello: 2.3%Yohny Lescano: 2.2%César Acuña: 2.2%Mario Vizcarra: 1.9%Carlos Espá: 1.6%Fernando Olivera: 1.2%Wolfgang Grozo: 1.1%Álvaro Paz de la Barra: 0.2%José Williams: 0.1%Armando Massé: 0.1%Álex Gonzáles: 0.1%Francisco Diez-Canseco: 0.1%Walter Chirinos: 0.1%Antonio Ortiz: 0.0%Napoleón Becerra: sin dato reportadoDe mantenerse estos resultados, estas organizaciones quedarían fuera del sistema político, perdiendo acceso a escaños, inscripción y la posibilidad de participar en futuros procesos electorales sin reiniciar su registro. La valla electoral actúa como filtro para consolidar una representación parlamentaria con respaldo significativo y reducir la fragmentación política.

